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Cómo rellenar juntas de azulejos y lograr un acabado perfecto

Si estás metido de lleno en la reforma del baño o de la cocina, seguro que ya sabes lo que es elegir azulejos, suelos, accesorios… ¡un no parar! Pero hay un detalle que mucha gente pasa por alto y que puede marcar la diferencia: rellenar bien las juntas de los azulejos. Sí, esos pequeños huequitos entre azulejo y azulejo que, si se hacen mal, pueden arruinar todo el trabajo. En este artículo te contamos, sin rodeos ni tecnicismos, cómo rellenar las juntas para que queden perfectas, duren y además se vean genial. Y lo mejor: lo puedes hacer tú mismo/a sin necesidad de ser un profesional.

¿Por qué es tan importante rellenar las juntas?

Pues porque no se trata solo de estética, aunque también influye. Las juntas tienen su función: absorben movimientos, evitan que se cuele el agua y protegen el pegamento que sujeta los azulejos. Si se dejan mal o vacías, lo normal es que aparezca humedad, moho o, con el tiempo, se despeguen piezas. Vamos, un desastre.

Además, unas juntas bien hechas se limpian mucho mejor y, si eliges el color adecuado, pueden darle un toque muy top al acabado final. Así que sí, merece la pena hacerlo bien.

¿Qué materiales se usan para rellenar juntas?

Hay varias opciones, y cada una tiene su momento. Aquí te dejamos lo más habitual, explicado sin complicaciones:

  • Mortero cementoso: el de toda la vida. Barato, fácil de usar y perfecto para zonas interiores sin mucha tralla. Ideal para empezar.
  • Mortero epoxi: más pro. Se usa en duchas, cocinas con mucho uso o exteriores. Resiste agua, productos fuertes y dura un montón. Eso sí, aplicarlo tiene su truco.
  • Junta flexible o acrílica: viene listo para usar, en bote o cartucho. Muy útil para zonas con movimiento o para reformas rápidas. No aguanta tanto como el epoxi, pero es muy práctico.

¿No sabes cuál necesitas? Pues depende: ¿es para la ducha? ¿Para la cocina? ¿Quieres que destaque o pase desapercibido? Si tienes dudas escríbenos, que te echamos una mano encantados.

Cómo rellenar las juntas paso a paso (sin morir en el intento)

No hace falta ser un manitas profesional para hacerlo bien. Solo necesitas un poco de maña, paciencia y seguir estos pasos:

  1. Prepárate bien: asegúrate de que los azulejos estén secos y sin restos de pegamento. Si los has puesto hace poco, espera mínimo un día antes de tocar nada.
  2. Prepara el material: si es en polvo, mézclalo con agua. Si es en bote, abre y listo. Sigue siempre las instrucciones del fabricante.
  3. Aplica con una llana de goma: pásala en diagonal para que el material entre bien en cada huequito. Nada de hacerlo con el dedo, ¿eh?
  4. Limpia mientras vas aplicando: usa una esponja húmeda para quitar el sobrante. No dejes que se seque demasiado o te costará quitarlo luego.
  5. Últimos retoques: cuando todo esté seco, pasa un paño suave para dejarlo todo limpio y brillante. Y si es una zona húmeda, como la ducha, ponle un sellador para protegerlo más.

Y listo. Si sigues estos pasos, te va a quedar genial y sin complicarte la vida.

Errores típicos al rellenar juntas (y cómo evitarlos)

Todos cometemos fallos a la hora de rellenar juntas para azulejos, pero aquí van los más comunes para que los tengas en el radar:

  • Usar el material que no toca: no pongas mortero cementoso en una ducha. Aguanta poco y acabará estropeándose.
  • Rejuntar antes de tiempo: si el adhesivo no ha secado bien, los azulejos se pueden mover o incluso despegar. Mejor esperar un poco más.
  • Equivocarse con el color: lo que ves en el bote no siempre es cómo queda seco. Prueba antes en un rincón y asegúrate.
  • Olvidar limpiar: si no retiras bien el exceso, se queda un velo blanco que luego cuesta horrores quitar.
  • No mantenerlo: usa limpiadores adecuados y, si puedes, reaplica sellador cada cierto tiempo para alargar la vida del rejunte.

¿Qué color elegir al rellenar las juntas?

Vale, esto ya es cuestión de gustos, pero sí que hay algunos trucos:

Si quieres que todo se vea uniforme, elige un color parecido al azulejo. Si te mola que el diseño resalte o quieres un rollo más moderno, ve a por el contraste. Grises, beiges, antracitas… hay un montón de opciones más allá del blanco de siempre.

Ten en cuenta también para rellenar las juntas de azulejos que con la luz y el secado el color puede cambiar un pelín, así que mejor probar antes de lanzarse. Y si dudas, ven a vernos. Tenemos cartas de colores, muestras y sobre todo, ganas de ayudarte a que tu reforma quede tal como la imaginas.

Imagen de Elena García Godoy

Elena García Godoy

Cuenta con treinta años de trayectoria en la empresa que creó su padre, donde comenzó a los veinte con mucha ilusión. Hoy trabaja junto a un equipo joven que disfruta innovando y mejorando el servicio al cliente día a día.

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