0
0.00

El gres: qué es, tipos, ventajas y cómo elegir el mejor

Si estás metido en una reforma o pensando en cambiar el suelo o las paredes de casa, seguro que te has cruzado con esta palabra más de una vez: gres. Suena a técnico, ¿verdad? Pero no hay porque preocuparse, no es nada complicado. En este artículo te voy a contar de forma sencilla qué es el gres, qué tipos hay, en qué se diferencian y cómo saber cuál te conviene según lo que tengas en mente. Y sí, hablaremos de pros, contras y usos reales, de esos que de verdad te ayudan a decidir.

Vale, pero… ¿qué tipo de material es el gres?

El gres es un material cerámico que se fabrica con una mezcla de arcillas y minerales cocida a temperaturas altísimas. ¿El resultado? Una pieza dura, resistente, que apenas absorbe agua y aguanta el trote del día a día. Justo lo que necesitas si quieres un suelo o una pared que no dé problemas y dure años.

Lo mejor es que hay dos grandes tipos, según lo que necesites:

  • Gres cerámico, más económico y ligero, ideal para zonas de poco paso o para revestir paredes.

Así que si te preguntabas qué tipo de material es el gres, ya tienes la base: es cerámica, pero mejorada para durar más, aguantar más y quedar bien casi en cualquier sitio.

¿Por qué gusta tanto el gres? Ventajas que se notan

Lo bueno del gres es que no solo es resistente, también es práctico y bonito. Vamos por partes:

  • Aguanta golpes, rayones y humedad. Puedes limpiarlo sin miedo, que no se va a estropear.
  • Apenas necesita mantenimiento. Con agua y un producto neutro, lo dejas como nuevo.
  • Hay mil diseños: imitación madera, piedra, mármol, cemento… Todo con el aspecto que te gusta pero sin los líos de cuidar materiales naturales.

Y algo muy importante: no pasa de moda. Es de esos materiales que, aunque cambies el sofá o pintes las paredes, siempre se sigue viendo actual.

¿Gres cerámico o porcelánico? Aquí va la diferencia

Es fácil confundirlos, pero no son lo mismo.

El gres cerámico es algo más poroso y fino. Perfecto si lo quieres para una pared, un aseo o zonas de poco uso. Es más fácil de cortar, más ligero y también más barato.

El gres porcelánico, en cambio, es más fuerte. Se fabrica con una arcilla más densa y se cuece a más temperatura, así que resiste casi todo: agua, calor, productos de limpieza, trote diario… Lo puedes poner dentro de casa o fuera, en suelos, duchas, fachadas… lo que quieras. Y además, se ve genial.

También cambia el acabado: el porcelánico puede tener texturas muy realistas y algunos modelos vienen rectificados, es decir, con bordes perfectos para colocar casi sin juntas. Ideal si te gusta ese look limpio y moderno.

¿Dónde puedes usar gres en casa?

La verdad, casi donde quieras.

  • Para suelos de cocina, baño, salón o pasillos, el porcelánico es una apuesta segura.
  • En paredes, aseos, zonas decorativas, puedes usar cerámico sin problema.
  • En terrazas o patios, busca porcelánico con acabado antideslizante (nivel C3 si puedes).
  • ¿Ducha o encimera? Sí, también. El gres funciona genial en zonas húmedas o con mucha limpieza.

Y lo mejor de todo: si usas la misma colección dentro y fuera, consigues esa sensación de continuidad tan bonita entre salón y terraza, por ejemplo.

Baldosas porcelánicas con diseño que imita piedra natural en tonos marrones, beige y gris, con textura rugosa y acabado mate Cuzco Multi, en patio exterior

¿Cómo saber qué gres elegir?

No te agobies. Hay algunos puntos clave para decidir bien:

  • ¿Dónde lo vas a poner? Si es una zona tranquila, el gres cerámico es suficiente. Si va a tener mucho uso o estar en contacto con agua, ve a por el porcelánico.
  • ¿Te gustan las baldosas grandes o prefieres algo más clásico? Los formatos grandes están muy de moda, dan un toque moderno y tienen menos juntas.

Lo importante es no elegir solo por el color. Piensa en el uso que le vas a dar, el estilo de tu casa y el resultado que quieres conseguir.

Entonces… ¿merece la pena el gres?

Sí. Sin rodeos. El gres es uno de esos materiales que cumple lo que promete: aguanta, es fácil de mantener, se ve bien y no se va de presupuesto. Tanto si estás haciendo una obra grande como si solo quieres cambiar el suelo del baño, es una opción segura.

Y si aún tienes dudas sobre qué modelo elegir o cómo combinarlo, pásate por nuestra tienda o escríbenos. Estaremos encantados de ayudarte a encontrar el gres perfecto para tu casa, sin complicaciones.

Imagen de Elena García Godoy

Elena García Godoy

Cuenta con treinta años de trayectoria en la empresa que creó su padre, donde comenzó a los veinte con mucha ilusión. Hoy trabaja junto a un equipo joven que disfruta innovando y mejorando el servicio al cliente día a día.

Comparte este artículo

LinkedIn
Twitter
Facebook
Email
WhatsApp