En este proyecto buscábamos algo muy claro: un baño que se viera bonito, pero que también fuera práctico en el día a día.
El resultado es un espacio equilibrado, donde cada elemento tiene sentido. Sin recargar, pero con personalidad.
Azulejo rectificado en tono neutro: amplitud y elegancia

El revestimiento marca la base de todo el diseño.
Se ha elegido un azulejo rectificado en tono neutro, que permite reducir al mínimo las juntas y crear una sensación mucho más limpia y continua.
Además:
- Aporta luminosidad
- No pasa de moda
- Encaja con cualquier estilo
Es ese tipo de elección que hace que el baño se vea más ordenado y elegante sin necesidad de complicarse.
Suelo efecto madera: el equilibrio perfecto
El suelo es el que aporta calidez al conjunto.
El porcelánico efecto madera consigue ese toque acogedor que contrasta con las paredes en tono gris, creando un ambiente más agradable.
Y además, suma ventajas prácticas:
- Resistente al agua
- Fácil de limpiar
- Duradero
Una combinación que funciona siempre.
Mueble suspendido: diseño ligero y funcional
El mueble en madera natural con estructura negra es uno de los puntos clave.
Al ser suspendido:
- Hace que el baño se vea más amplio
- Mantiene una estética moderna
- Facilita la limpieza
Y junto al módulo alto a juego, aporta ese almacenaje que siempre se necesita sin recargar el espacio.
Mampara y espejo: detalles que marcan la diferencia
La mampara frontal de cristal ayuda a que el baño se vea más amplio y luminoso, sin cortes visuales.
El espejo retroiluminado, por su parte, aporta ese toque moderno y funcional que se nota en el día a día.
Un baño pensado para durar
Este tipo de diseño funciona porque está bien equilibrado:
- Materiales resistentes
- Colores neutros
- Elementos funcionales
Un baño que no solo se ve bien hoy, sino que seguirá funcionando igual de bien con el paso del tiempo.
